La República 1 Abril 2013
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DRAMA EN HOSPITALES

Adquirir sangre es una odisea

  • Emergencia. En los hospitales los familiares de los enfermos viven a diario el drama cuando el paciente requiere de sangre.

Bethania Apolinar
Santo Domingo

Alcibíades Ramírez gastó RD$2,000 pagando taxis detrás de una pinta de sangre “O Negativo” que nunca encontró para una transfusión que necesitaba su hermano mayor, quien falleció pocas horas después afectado de una anemia crónica.

Los familiares de Manuel de Jesús Ramírez, de 67 años de edad, lloraban el sábado desconsoladamente frente a la emergencia del hospital Doctor Francisco Moscoso Puello, en el ensanche Luperón. Alcibíades narró las peripecias por las que atravesó para encontrar la sangre la noche del Viernes Santo, recorriendo varios bancos de sangre del Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo, pero todo fue en vano.

“Pasé la noche buscando esa sangre, gasté RD$2,000 pagando taxis y no la encontré aquí en Santo Domingo”, manifestó Alcibíades Ramírez, mientras lloraba de impotencia la pérdida de su hermano mayor.

Criselda Ramírez, hija del fallecido, dijo que su padre estaba padeciendo de una anemia crónica, de la cual se percataron muy tarde, porque él nunca demostraba que estaba enfermo. Atribuyen el quebranto a que visitaba una iglesia donde regularmente ayunaba.  

Los parientes de Ramírez se quejaron de que en un hospital de Azua, de donde es oriundo, la mantuvieron por más de un mes de “cita en cita”, y nunca lo ingresaron, a pesar de sus delicadas condiciones de salud.  

Por otro lado, el estudiante Yeuris Amparo Custodio, de 17 años, murió la madrugada del sábado en el hospital Doctor Darío Contreras, donde fue llevado tras caerse de un segundo piso donde reparaba una antena en la casa de sus abuelos, en El Memiso de Azua.

Su padre Fernando Custodio, de 50 años, quien se dedica al trasporte de frutas y vegetales en San José de Ocoa, lloraba desperadamente mientras esperaba la entrega del cadáver de su hijo.

Era el mayor de cuatro hermanos y su padre lo definió como un joven muy servicial y tranquilo.  

Otra que falleció en este centro fue Miledys Rincón, de 65 años, quien fue alcanzada por una bala perdida en la comunidad San Luis, donde supuestamente se enfrentaron dos personas a balazos.

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